martes, 22 de diciembre de 2009
Atingente.
lunes, 30 de noviembre de 2009
El Estado Irremediable de Entre-Piso y La Maldición de los Cumpleaños (una y otra vez)
viernes, 27 de noviembre de 2009
Otro más en mi colección de odios.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Del horóscopo del Diario La Hora (pedacitos para que lo armes)
Hoy no me libro de verte en la calle, pero si lo digo en voz alta no se cumple y me trago la canción que tenía en la boca las ganas de decir quiero incrustarme en tus círculos y llenarlos de enfermedad/quiero incrustarme en tus círculos pulcros y llenarlos de virulencia, vómitos y alcohol, Puta.
El horóscopo siempre dice la verdad y esta es primavera más sola de los últimos 20 años. Pero ha llovido tan poco que casi no me doy cuenta, porque el dolor se seca y se hace costra y sólo pica cuando miro por la ventana de la casita-muro y tu hombro era el lugar más cómodo del mundo para descansar, porque la arena en los sueños no molesta ni se pega a la ropa ni se enferma ni duele.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Del horóscopo del Diario La Hora (pedacitos para que no entiendas)
y tenía en la boca las ganas de decir quiero incrustarme en tus círculos y llenarlos de enfermedad.
viernes, 13 de noviembre de 2009
jueves, 5 de noviembre de 2009
Para la despedida.

Si le tuviese menos miedo al karma te diría que quiero que te violen con un tenedor y escarben en tu útero seco hasta que salga piel y luego sangre. Que te hagan tomar vidrios molidos para después mearlos, que te raspen entera por dentro para que sientas un dolor más cierto que el que andas contando por dar lástima. Que prefiero bailar con tres ciegos con tijeras en las manos que verte venir. Si no tuviese miedo le diría a todo el mundo que te pudres de enfermedades venéreas que juntaste al dejarme, que te gustó mover los dedos entre E.T.S’s para calmar mi ausencia y que tu lengua disfrutó esos sabores hasta estallar el pus verde-fluor. Que ahora te arrugas en tu cama-sola y pondría cara de “pena por ella” mientras los demás se muerden la cara de asco por aguantar el reflujo el tiempo que demora seguir esparciendo la mala nueva. Te diría que espero que nadie más te quiera por el bien de las niñas inocentes de buen corazón, que espero no acordarme de ti cuando despierte porque me va a doler el colon que es la versión prístina del corazón, pero que quiero seguir sintiendo el despecho que es la puta sensación más fuerte y bonita que me hace querer cantar sobre tu muerte y disfrutarla como victoria personal.
(Aclaración:
Esto obviamente es un texto fisticio, no ha sido dedicado a nadie ni escrito pensando el sujeto alguno. La aclaración se hace necesaria ya que creo que más de alguna se sentirá tocada por esto y mientras yo les digo: osea, jelouuu, demasiado ego!)
martes, 3 de noviembre de 2009
Lista de regalos (Sin valor estético ni orden lógico)
1. Disco de Tegan and Sara que venden en el Portal Lyon
2. Boxers bonitos (llámese ropa interior de hombre o calzones que simulen su forma)
3. El libro “Niña Errante” de las cartas fletas de Gabriela Mistral (Puede ser pirateado, usado, fotocopiado, etc, pues no me tinca, pero lo quiero leer)
4. Pelucas de colores de fantasía, brillantes y muy glamorosas, de distintos largos, estilos y colores (que incluya una igualita a la de Lady Gaga)
5. Cosas gays.
6. Entradas a fantasilandia (obviamente con alguien que me acompañe, me dé de comer todo el día del paseo y lleve 900 bolsas para vomitar)
7. Cartas de amor anónimas y públicas.
8. Una ropita hecha por la Yud.
9. Citas a ciegas con personas que ustedes conozcan/busquen con antecedentes limpios y buenas referencias.
10. Regalos para el alma (cosas súper emotivas y hechas a mano)
11. Cahuines Wenos.
12. Un hechizo dedicado a mi persona que me haga feliz todo el año (me comprometo a creer)
13. Accesorios súper exclusivos y choris.
14. Una wea súper sorprendente que me deje con la boca abierta.
15. Películas buenísimas que no haya visto.
16. Panoramas fletos.
17. Corbatas de colores.
18. Maquillaje shúper logo
19. Una novia crecencia (de esas que regala la Carlita)
20. Un viaje por la noche a Valpo a una disco súper homosexual.
21. Una boa de plumas de un color yindo.
22. Una lista de hartas palabras exóticas que no conozca con sus respectivos significados.
23. Un viaje a punta arenas.
24. Fotos de la gente que odio en las peores situaciones, como siendo atropelladas o estando gordas, feas y con espinillas.
25. Alcoholes (de preferencia tequila o tragos de nenas preparados)
26. Saludos de gente famosa que me guste caleta (como Residente de Calle 13, Karol Dance, Arena, La Feña, Chinoy o actrices guapitas)
27. Besos gratis, pactos de sangre, declaraciones de amistad eterna y ese tipo de cosas que regala la gente cuando no tiene plata.
28. Música nueva que me pueda gustar.
29. Libros buenos (de cualquier tipo, llámese cuento corto, novela, novelilla, weas de arte, política, sexualidad, de colorear, etc)
30. Una mini celebración sorpresa (tipín once no-otra, pero con comidas mexicanas)
Eso sería, cualquier duda o consulta me pueden preguntar y yo de buena gana les daré datos de dónde comprar.
=)
martes, 20 de octubre de 2009
Lo que escribo cuando reflexiono acerca de la imposibilidad de escribir.
Los mejores escritos emergen de la pena, de vomitar dolores amargos y lágrimas saladitas que aliñan la ensalada dramático-pintamonos de todos los días. Ya no tengo pena, ya no escribo p-e-n-a con sangre o tinta shina roja haciendo las veces de esta. Ya no lloro ni picando cebolla.
El segundo momento es el más cursi, el más dulzón-bombón maricón de todos los estados de mi otrora literaria vidita. En segunda instancia se escribe por amor(sh o quizás entre comillas, pero así más o menos). Mientras más platónico, más lindo. Mientras más lejano, más escrito. Mientras más sufriente, más viscerales y sucias son las letras, más hediondas y rebosantes de fluidos.
Ya no tengo amores ni corazones, no tengo parches ni clavos, no tengo sexo ni heridas. Me he vaciado de romances imaginarios que me pegaban las manos al lápiz escupiendo el producto bruto del corazón roto.
La tercera y última instancia es la más ridícula, la razón más incómoda que provoca el derrame de coágulos rojos sobre el papel/algodón y la ropa más bien oscura. Son razones eventuales, (derechamente mensuales en el caso de un organismo sano) esencialmente femeninas y básicas; no es más que el despojo del óvulo sin uso y la resaca hormonal que este conlleva. De esta razón hoy me cuelgo, enterrando las uñas hasta herir, pues necesito escribir que olvido palabras, que pierdo acentos, que compongo en vano y que el rojo de la letra se destiñe a rosado virginal de agenda tuti-frutti, a simple cursilería de algodón de azúcar y peinado estilo Kathy Barriga de antaño.
Y confieso que no puedo escribir por más que intento, porque las letras se me salen de los dedos, pero de disuelven al primer soplido. Confieso que escribir para mí no es un talento ni una disciplina, sino un estado (o más bien tres) que ya pasó, dejando las letras con falta de ortografía y sin sonido y llevándose las palabras que me servían para parecer inteligente e interesante.
Hoy en día soy una chica-sin-brillo que sólo escribe en post it y no puede decir más de 2 palabras sin terminar en “weá” y a veces siente que le han quitado las manos.
