martes, 22 de diciembre de 2009

Atingente.

Tú y yo somos nuestra propia deuda histórica,
la que se extiende millonariamente
y pasa acumulando intereses en porcentajes azarosos
Tú y yo somos la deuda,
la que genera de cuando en cuando una protesta cosquillosa en mi barriga,
sólo para hacerse recordar,
pero casi siempre pasa sin bono de fin de conflicto.
Tu y yo somos nuestra propia deuda,
Histórica,
-a pagar en fecha indefinida-
mientras ahorro un tanto de mi sueldo chico
que es esporádico y pobre como canasta familiar de fin de año.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El Estado Irremediable de Entre-Piso y La Maldición de los Cumpleaños (una y otra vez)

Vivan las aragnórisis fatales y los Textos Crípticos!!!!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Otro más en mi colección de odios.

La vi pasar acompañada de su séquito como moscas a la mierda. Se veía más alta que la media, pero no supe si era cierto. La miré 2 veces o más, sin evitarlo. Era bonita, pero no más que una cualquiera. Parecía seria e inteligente (muy mala mezcla) (esas son las peores) Yo la miré, le dije algo. Me saludo con pena, como quien saluda a un leproso cuya nariz está a punto de desprenderse. Me habló rápido. Era un poco más alta que yo y podía mirar sobre mi cabeza mientras hablaba. Me fijé que siempre anda con la misma chica: una insignificante que parece muda, que no es bonita, que está en los huesos y parece haber detenido su desarrollo justo en el punto en que comienzan a diferenciarse los niños de las niñas. Mientras me habló el resto, las mosquitas, hicieron un círculo a su alrededor y se secretearon mirándome de reojo, la muda sale de la espalda de su jefa como un tumor benigno, pero triste; yo escucho el tsss tsss de sus voces mosquísticas comentando mi vergüenza y mis hombros se encogen de manera involuntaria. Eso fue todo y se dio vuelta, sin aviso, su falda hizo una onda en su giro y siguió hasta perderse de nuevo. Su séquito la escoltó y yo me quedé ahí, como pegada al piso, sin moverme, por segundos que fueron eternos hasta retomar la conciencia para seguir caminando con un odio más.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Del horóscopo del Diario La Hora (pedacitos para que lo armes)

El horóscopo siempre dice la verdad, se lo dije a todas, que hoy no me libro de verte en la calle y andar con la pena pesada; pero cuando las señales son tan claras deben ser mentira, porque esta primavera ha sido la más sola, recién me doy cuenta de que no duele tanto, pero la persistencia me está enfermando y caminando de puntitas me caigo y me pesan los ojos.

Hoy no me libro de verte en la calle, pero si lo digo en voz alta no se cumple y me trago la canción que tenía en la boca las ganas de decir quiero incrustarme en tus círculos y llenarlos de enfermedad/quiero incrustarme en tus círculos pulcros y llenarlos de virulencia, vómitos y alcohol, Puta.

El horóscopo siempre dice la verdad y esta es primavera más sola de los últimos 20 años. Pero ha llovido tan poco que casi no me doy cuenta, porque el dolor se seca y se hace costra y sólo pica cuando miro por la ventana de la casita-muro y tu hombro era el lugar más cómodo del mundo para descansar, porque la arena en los sueños no molesta ni se pega a la ropa ni se enferma ni duele.
El horóscopo tenía razón en todo, pero yo lo sabía desde antes. La posibilidad de encontrarte me causaba repulsión hasta las nauseas; ando con la tristeza pegada desde que soñé que descansaba en tu hombro y que la casa no era más que una pared con ventanas que separaba la calle de la playa. La posibilidad de encontrarte me daba nauseas y aún así camino de puntitas para ver si andas en el mismo metro, con el pelo negro y mirarte de lejos.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Del horóscopo del Diario La Hora (pedacitos para que no entiendas)

El horóscopo tenía razón en todo, pero yo lo sabía desde antes. La posibilidad de encontrarte me causaba repulsión hasta las nauseas; ando con la pena pegada desde que soñé que descansaba en tu hombro y que la casa no era más que una pared con ventanas que separaba la calle de la playa. La posibilidad de encontrarte me da nauseas y aún así camino de puntitas para ver si andas en el mismo metro, en la misma mierda en la que estoy metida.

y tenía en la boca las ganas de decir quiero incrustarme en tus círculos y llenarlos de enfermedad.

viernes, 13 de noviembre de 2009

A proposito de nada

The Cliks.
Lucas Silveira.
Sin reseña.
Cada vez me acerco más a los bordes

jueves, 5 de noviembre de 2009

Para la despedida.


Si le tuviese menos miedo al karma te diría que quiero que te violen con un tenedor y escarben en tu útero seco hasta que salga piel y luego sangre. Que te hagan tomar vidrios molidos para después mearlos, que te raspen entera por dentro para que sientas un dolor más cierto que el que andas contando por dar lástima. Que prefiero bailar con tres ciegos con tijeras en las manos que verte venir. Si no tuviese miedo le diría a todo el mundo que te pudres de enfermedades venéreas que juntaste al dejarme, que te gustó mover los dedos entre E.T.S’s para calmar mi ausencia y que tu lengua disfrutó esos sabores hasta estallar el pus verde-fluor. Que ahora te arrugas en tu cama-sola y pondría cara de “pena por ella” mientras los demás se muerden la cara de asco por aguantar el reflujo el tiempo que demora seguir esparciendo la mala nueva. Te diría que espero que nadie más te quiera por el bien de las niñas inocentes de buen corazón, que espero no acordarme de ti cuando despierte porque me va a doler el colon que es la versión prístina del corazón, pero que quiero seguir sintiendo el despecho que es la puta sensación más fuerte y bonita que me hace querer cantar sobre tu muerte y disfrutarla como victoria personal.


(Aclaración:


Esto obviamente es un texto fisticio, no ha sido dedicado a nadie ni escrito pensando el sujeto alguno. La aclaración se hace necesaria ya que creo que más de alguna se sentirá tocada por esto y mientras yo les digo: osea, jelouuu, demasiado ego!)

martes, 3 de noviembre de 2009

Lista de regalos (Sin valor estético ni orden lógico)

Amiguines que leen este blog:

Como algunos sabrán he estado pensando en mi lista de regalos, ya que han pasado las grandes celebraciones y sólo queda la celebración de mi natalicio, el cual (recuerden bien) ha sido cambiado este año para el día 8 de Diciembre, pues el 26 del mismo mes me parece una fecha perjudicial porque la religión me quita protagonismo...
Habiendo aclarado temas de fechas y razones doy a conocer mi lista de regalos, la cual es variada y maravillosa, para que puedan tener hartas ideas de qué chucha regalarme y alcancen a juntar dinero para sorprenderme.

1. Disco de Tegan and Sara que venden en el Portal Lyon
2. Boxers bonitos (llámese ropa interior de hombre o calzones que simulen su forma)
3. El libro “Niña Errante” de las cartas fletas de Gabriela Mistral (Puede ser pirateado, usado, fotocopiado, etc, pues no me tinca, pero lo quiero leer)
4. Pelucas de colores de fantasía, brillantes y muy glamorosas, de distintos largos, estilos y colores (que incluya una igualita a la de Lady Gaga)
5. Cosas gays.
6. Entradas a fantasilandia (obviamente con alguien que me acompañe, me dé de comer todo el día del paseo y lleve 900 bolsas para vomitar)
7. Cartas de amor anónimas y públicas.
8. Una ropita hecha por la Yud.
9. Citas a ciegas con personas que ustedes conozcan/busquen con antecedentes limpios y buenas referencias.
10. Regalos para el alma (cosas súper emotivas y hechas a mano)
11. Cahuines Wenos.
12. Un hechizo dedicado a mi persona que me haga feliz todo el año (me comprometo a creer)
13. Accesorios súper exclusivos y choris.
14. Una wea súper sorprendente que me deje con la boca abierta.
15. Películas buenísimas que no haya visto.
16. Panoramas fletos.
17. Corbatas de colores.
18. Maquillaje shúper logo
19. Una novia crecencia (de esas que regala la Carlita)
20. Un viaje por la noche a Valpo a una disco súper homosexual.
21. Una boa de plumas de un color yindo.
22. Una lista de hartas palabras exóticas que no conozca con sus respectivos significados.
23. Un viaje a punta arenas.
24. Fotos de la gente que odio en las peores situaciones, como siendo atropelladas o estando gordas, feas y con espinillas.
25. Alcoholes (de preferencia tequila o tragos de nenas preparados)
26. Saludos de gente famosa que me guste caleta (como Residente de Calle 13, Karol Dance, Arena, La Feña, Chinoy o actrices guapitas)
27. Besos gratis, pactos de sangre, declaraciones de amistad eterna y ese tipo de cosas que regala la gente cuando no tiene plata.
28. Música nueva que me pueda gustar.
29. Libros buenos (de cualquier tipo, llámese cuento corto, novela, novelilla, weas de arte, política, sexualidad, de colorear, etc)
30. Una mini celebración sorpresa (tipín once no-otra, pero con comidas mexicanas)


Eso sería, cualquier duda o consulta me pueden preguntar y yo de buena gana les daré datos de dónde comprar.

=)

martes, 20 de octubre de 2009

Lo que escribo cuando reflexiono acerca de la imposibilidad de escribir.

Soy confesora compulsiva y en mi calidad de “Libro Abierto” me veo imposibilitada de guardar secretos, por más absurdos, pequeños o vergonzantes que estos sean. Hoy confieso, a modo de limpieza de conciencia, de expiar males, de romper un hechizo. Hoy confieso con la peor redacción, con metáforas horridas y mal escritas, con la letra pesada como haciendo arcadas para salir. Hoy confieso tener una crisis de escritura, tener un nudo de palabras (feas) que me atraviesan el pecho, que me oprimen despacito y suave. Hoy reconozco, ante mí y ante el que lee, que hace varias semanas no escribo nada más que datos utilitarios; Nada, más que nombres, números, coordenadas o descripciones, todas estas sin gracia alguna, sin más brillo que el de un eventual lápiz bonito con glitter que distraiga el tedio de escribir “fome”, de guardar crónicas, soliloquios, personajes o críticas de gente mal-vestida. Y es que a veces pesa sentarse frente al papel sin hilar nada, como la permanente puntada sin hilo que apuñala una y otra vez rompiendo la tela, dejándola coja. Y es que, al parecer, sólo escribo en 3 circunstancias específicas, en 3 momentos determinados, bien organizados, en 3 razones.
Los mejores escritos emergen de la pena, de vomitar dolores amargos y lágrimas saladitas que aliñan la ensalada dramático-pintamonos de todos los días. Ya no tengo pena, ya no escribo p-e-n-a con sangre o tinta shina roja haciendo las veces de esta. Ya no lloro ni picando cebolla.
El segundo momento es el más cursi, el más dulzón-bombón maricón de todos los estados de mi otrora literaria vidita. En segunda instancia se escribe por amor(sh o quizás entre comillas, pero así más o menos). Mientras más platónico, más lindo. Mientras más lejano, más escrito. Mientras más sufriente, más viscerales y sucias son las letras, más hediondas y rebosantes de fluidos.
Ya no tengo amores ni corazones, no tengo parches ni clavos, no tengo sexo ni heridas. Me he vaciado de romances imaginarios que me pegaban las manos al lápiz escupiendo el producto bruto del corazón roto.
La tercera y última instancia es la más ridícula, la razón más incómoda que provoca el derrame de coágulos rojos sobre el papel/algodón y la ropa más bien oscura. Son razones eventuales, (derechamente mensuales en el caso de un organismo sano) esencialmente femeninas y básicas; no es más que el despojo del óvulo sin uso y la resaca hormonal que este conlleva. De esta razón hoy me cuelgo, enterrando las uñas hasta herir, pues necesito escribir que olvido palabras, que pierdo acentos, que compongo en vano y que el rojo de la letra se destiñe a rosado virginal de agenda tuti-frutti, a simple cursilería de algodón de azúcar y peinado estilo Kathy Barriga de antaño.
Y confieso que no puedo escribir por más que intento, porque las letras se me salen de los dedos, pero de disuelven al primer soplido. Confieso que escribir para mí no es un talento ni una disciplina, sino un estado (o más bien tres) que ya pasó, dejando las letras con falta de ortografía y sin sonido y llevándose las palabras que me servían para parecer inteligente e interesante.
Hoy en día soy una chica-sin-brillo que sólo escribe en post it y no puede decir más de 2 palabras sin terminar en “weá” y a veces siente que le han quitado las manos.

martes, 13 de octubre de 2009