You broke me
I thought I knew you well
me mata un poco
Anoche era igual que ella y miraba con ojos tiernos (los más brillantes) mientras decía que me quería.
Los sueños tienen las transmutaciones más graciosas y, ahora, me reconozco adicta a esa sensación de tener el pecho lleno y cosquillas en la guata.
Mira que cosas más raras.


A veces siento que estoy hecha de un material blandito, de muñecas de trapo como cliché de la infancia, de algodón sintético cosido con los hilos hacia afuera como las tripas, como malhechito. Nunca he rematado el punto; y me tiran de un hilo y me desarmo. Estoy hecha de sustancias rosadas (nada más patético) estoy llena de marshmallows y guagüitas deformes, algunas sin cabeza otras sin patitas. Soy de plasticina, de forma rearmable me produzco de materiales informes, de colores que mezclados dan un café bien parecido al excremento. Soy de masita amorfa y apretable, inestructurada en comparación con huesos y carne, bastante fea en relación a mis pares. A veces me gusta que alguien venga y juegue a armarme, a darme forma; a tirar el hilito para así empezar de nuevo.